Blog Familiar:Es la hora de los consejos... si los necesitas

La seguridad de los menores en Internet

Más allá del miedo a Internet los padres deben conocer qué se cuece en la red para minimizar los riesgos de sus hij@s

Los niñ@s y adolescentes en Internet

Los niñ@s y adolescentes en Internet

Cada vez sorprende menos a los padres y educadores ver a niñ@s de un año deslizando sus menudos dedos en cada una de las imágenes y aplicaciones de las tablets o en los llamados teléfonos inteligentes. Con el ordenador quizá tarden unos meses más, pero ya a partir de los tres años pueden llegar a manejar con destreza el ratón o el botón de deslizamiento y acceder al icono de Internet, jugar a ciertos juegos, buscar imágenes, etc.

Pero más allá del tiempo que cada padre y madre permita que su hijo esté conectado a esas pantallas existe la seguridad y los riesgos de las ventanas de la red.

La seguridad en Internet debe ocupar más que preocupar a los padres, porque detrás de las pantallas hay un mundo de anuncios, publicidad engañosa, imágenes y vídeos poco adecuados que no siempre están regulados.

 

Los riesgos de Internet

En el proyecto de la UE EU Kids Online (2009-2011), destinado a teorizar sobre los usos de Internet de los menores, se citan algunos de los riesgos del acceso de los niñ@s a la red:

  1. El fácil contacto a contenidos sexuales. Es uno de los que más preocupan, y sobre todo el acceso a pornografía de los menores. La manera más habitual de entrar en contacto con esos contenidos es a través de páginas de vídeo (Youtube), las redes sociales o por accidente mediante las ventanas emergentes (pop-ups).
  2. El ciberbullying o ciberacoso escolar, donde los mensajes de asedio pueden llegar en cualquier momento al menor vía Internet o móvil. Además, la agresión puede ser observada muchas veces por diversos receptores y permanecer en el tiempo en la red.
  3. La recepción de mensajes de tipo sexual. Un intercambio de este tipo de mensajes entre los jóvenes no es malo en sí mismo, sólo si estos mensajes llegan a receptores inesperados, porque son difíciles de hacer desaparecer.
  4. Los encuentros con extraños conocidos a través de la red. Destaca el grooming (adultos que se hacen pasar por menores para captar su atención, chantajearlos o mantener contactos sexuales). En este enlace hay un vídeo que puede ayudaros a prevenir a vuestros hijos.

Otros riesgos

Existen otras inseguridades que los padres deben conocer, como el uso indebido de los datos personales, el acceso a contenidos inapropiados generados por otros usuarios (en páginas que promueven odio contra otros grupos, que fomentan desordenes alimentarios –anorexia y bulimia-, que dan información sobre formas de autolesión o suicidio y páginas que hablan de experiencias o consumo de drogas). Este último es uno de los riesgos más extendidos entre los menores, un 19% del total dicen haber tenido acceso a ese tipo de páginas.

Ante todo, no desesperarse ni alarmarse…

A pesar de estos peligros, algunos excesivamente mitificados, otros estudios constatan que en general los jóvenes “utilizan las redes sociales como una extensión de su vida social y no como un sustituto” y, en cuanto al temor de las relaciones con desconocidos o el aislamiento social, estos no se confirman cuando se observan los hábitos de los jóvenes en el uso de Internet, según publica Alfredo Martínez Pacheco en la Revista de la Web Fundación Telefónica.

Aunque los padres sí pueden llegar a minimizar los riesgos en una parte. ¿Qué medidas pueden tomar los progenitores? Lejos de alarmarse, pueden:

Informarse sobre estas alarmas y tratar de ponerse al día sobre el ciberespacio, qué son las redes sociales, cuáles son las más usadas por los menores (en España, tuenti y Facebook) y cuál es la edad de acceso a algunas de estas redes (abrir un perfil en una red social, por ejemplo, está permitido según la ley a partir de los 14 años).

Una manera de mediar entre los menores e Internet es instalar el aparato con acceso a Internet en una habitación accesible o común a los padres, como el comedor o la sala de estar.

Otra forma de estar más tranquilos en el caso de las redes sociales es configurando adecuadamente el perfil de seguridad si se les ha dado permiso para abrir uno o si tienen acceso al de los padres, sobre todo entre los más pequeños (entre 9 y 10 años), ya que aún no tienen habilidades suficientes para entender cómo configurar bien su perfil.

La red tuenti es la que ofrece más seguridad en este aspecto, por regirse según la normativa española.

No permitirles que envíen sus fotos o las de su familia, ni cualquier información sobre ellos, sin la autorización de los padres.

Además, se pueden instalar programas de seguridad infantil en el ordenador para prevenir el acceso a páginas de contenido perjudicial.

Existen recursos gratuitos para la seguridad de los menores. Uno de ellos es Amigo Control Parental , un programa que graba lo que se ve en la pantalla en todo momento, además de limitar el acceso a ciertas páginas. Otro programa es Control Kids, gratuito también, que filtra contenidos de carácter pornográfico y bloquea automáticamente los sitios phising (aquellos que intentan conseguir información confidencial de forma fraudulenta) y de estafas. 

Lo mejor contra el miedo, conocerlo

A pesar de los retos que existen en Internet para los menores, es muy positivo para los niños el acceso a la red, ya que ésta les ofrece oportunidades para su desarrollo educacional y personal.

Internet brinda recursos educativos y lúdicos, información global y recomendaciones diversas. Permite el contacto con otros niños con los mismos intereses, el intercambio con grupos de interés, participar en redes sociales y compartir experiencias, expresar la propia identidad y crear contenidos, etc. Además, para las escuelas es una herramienta de comunicación con el alumno fuera del aula.

Una vez los padres conozcan algunos de estos riesgos de Internet para sus hij@s, minimizar su impacto será necesario, pero también será de mucha ayuda educar a los menores sobre cómo detectarlos y afrontarlos. Para ello, es indispensable para los padres un conocimiento aceptable de las nuevas tecnologías, para guiar a los menores y darse cuenta de indicios de riesgo para sus hijos en Internet.

Según el estudio de la UE, sólo un 25% de los padres de menores que habían sufrido alguno de estos riesgos eran conscientes de ello.

Cristina González