Blog Familiar:La tecnología y los niñ@s

Jóvenes y redes sociales, precaución más que miedo

Los estudios demuestran que los adolescentes saben muy bien qué publicar en las redes sociales

Los jóvenes y las redes sociales, ¿qué hay detrás?

Los jóvenes y las redes sociales, ¿qué hay detrás?

Es indiscutible la notoriedad que han adquirido las redes sociales en nuestra sociedad en los últimos años. Estas “comunidades virtuales” que agrupan a personas que se relacionan entre sí y que comparten información e intereses, como las define el estudio Los adolescentes y las redes sociales tiene entre su principal público a los jóvenes. Las más populares son Facebook, con más de 1.060 millones de usuarios en 2013 según la revista merca20.com; Tuenti,  Twitter, y myspace, con unos 30 millones de usuarios según El País.

España se sitúa a la cabeza de Europa en lo que respecta al uso “abusivo” de las redes sociales por parte de los jóvenes, entre los cuales, según un estudio de la UE, un 1,5% de entre 14 y 17 años padece esta adicción.

En enero del 2013, la agencia EFE publicaba que el 21,3 % de los adolescentes españoles está en riesgo de desarrollar una conducta adictiva a Internet debido al uso “abusivo” de las redes sociales.

Aún así, los padres y madres no deben tenerle miedo a Internet y las redes sociales. Si hay niños en casa que ya empiezan a usar las redes, este vídeo puede explicarles que un abuso conlleva riesgos.

En general, según la Fundación Orange (2011), “los jóvenes se relacionan en las redes sociales con sus compañeros de clase, sus amigos, sus parientes… con las mismas personas con las que interactúan en persona a diario. Utilizan esas redes, a las que se conectan varias veces al día como un canal más con el que comunicarse con ese entorno cuando ya no están en los espacios en los que interactúan cara a cara (el colegio, los ambientes de ocio, etc.)”.

Sin embargo, cuando estos jóvenes abren un perfil en Facebook, por ejemplo, ¿conocen todos los mecanismos que hay detrás, adónde va su información y qué derechos adquieren las empresas de esas redes sociales? Aquí van algunos apuntes para ellos y para los padres:

1. La información personal es una moneda de cambio muy valiosa en la sociedad de la información, cuando navegamos dejamos “un rastro” económicamente rentable para las empresas, que conocen nuestros gustos, aficiones, etc.

Y nos pueden ofrecer después productos de interés. En un futuro, se creará “un modelo de predicción de comportamiento”, como señala Lluís Belanche, profesor titular del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad Politécnica de Catalunya.

2. Según la Guía de recomendaciones de Internet de la Agencia Española de Protección de Datos, muchos servicios de Internet aparentemente gratuitos “se basan en el intercambio o consumo de información personal para acceder a datos como el perfil de navegación, la lista de amigos, o el contenido de los mensajes que el usuario escribe o recibe”.

3. Los “pop-up”: las ventanas adicionales que se abren cuando se visita una Web a veces ocultan un software malicioso.

4. Descarga de archivos: pueden usarse para que se instale en el equipo un software malicioso (que borre datos, ralentice el sistema, robe contraseñas, etc.)

5. El correo electrónico: ojo con los mensajes con ficheros anexos, pueden esconder programas o versiones modificadas.

6. Es positivo conocer el fenómeno del “phising”, en el que se intenta obtener de forma fraudulenta información sensible de una víctima suplantando la identidad de un tercero de confianza.

7. Se ha de ser muy cuidadoso con la reproducción de imágenes y vídeos de otras personas por Internet, la difusión debe estar autorizada por aquellos que aparecen en las imágenes.

8. No se deben etiquetar las imágenes volcadas en las redes sociales con la identidad real de los protagonistas sin su consentimiento.

9. Los menores no deben compartir o facilitar información, ni intercambiar fotografías con personas desconocidas.

10. Si el niñ@ es menor de 14 años se necesita del consentimiento de madres, padres o tutores legales para que se puedan tratar sus datos. 

Qué hacer

1. Se debe utilizar un software antivirus y de seguridad específicos.
2. Se actualizará periódicamente el software antivirus.
3. Deberá evitarse acceder a los sitios Web a través de enlaces incluidos en mensajes de correo electrónico o en sitios Web de terceros en los que no confiemos.
4. Se borrarán del equipo periódicamente los archivos temporales y las “cookies”
5. La descarga de archivos debe hacerse desde páginas Web de confianza.
6. Para el acceso a las cuentas de correo la contraseña debe ser una combinación de números y letras y debe ser cambiada al menos una vez al año.
7. Cuidado con reenviar mensajes que ya contienen otras direcciones, ya que se está revelando las direcciones de otros y éstas son privadas.
8. Se debe configurar adecuadamente el grado de privacidad del perfil de usuario en la red social. Es importante leerse las “instrucciones” en la medida de lo posible.
9. Sólo se debe aceptar a aquellas personas conocidas o con las que se mantiene alguna relación previa.
10. No es aconsejable publicar en el perfil información de contacto que permita ubicarnos físicamente.
11. También es muy conveniente emplear diferentes nombres de usuario y contraseñas para entrar en las distintas redes sociales.
12. Se debe verificar la información legal, las políticas de privacidad de las redes sociales y los sitios de Internet que utiliza el niño. 

A pesar de todos los riesgos de Internet y las redes sociales, y más allá de las ideas preconcebidas de que los jóvenes muestran demasiado de si mismos en las redes sociales, los estudios muestran que en la gran mayoría no es así.

Como concluye el Informe de Rosalía Winocur, Transformaciones en el espacio público y privado: “Los jóvenes admiten que tienen necesidad de mostrarse en la Red, pero no reconocen que eso signifique exhibir o violentar su intimidad”. Esto es un aviso a los padres, antes de alarmarse, deben confiar en sus hijos.

Cristina González